La Danza Como Complemento A La Intervención Psicológica

Actualizado: 9 abr 2021

Desde niña me interesé por la Danza, por el movimiento, por la música... y cuando inicié mis estudios en psicología empecé a comprender por qué estas dos disciplinas podrían integrarse y servirse la una de la otra para intervenir con niñas, niños y adolescentes.


Desde entonces, se originó mi idea de usar la Danza como complemento a los procesos de intervención psicológicos. Empecé a estudiar distintas teóricas que han escrito sobre el tema. Una de ellas María Fox, gran danza-terapeuta argentina en su libro: Danza, Experiencia de Vida, argumenta a partir de las observaciones que hacía a sus estudiantes en sus clases, que la danza no solo enriquece el área individual, sino que al danzar en grupo se enriquece también el área social. Además, plantea que: “a través de la danza pueden ser expresados nuestros argumentos, nuestros relatos íntimos, nuestra propia vida, nuestros fantasmas”.

Ahora, que tengo algunos años de experiencia realizando procesos de intervención a niñas, niños desde los 2 años hasta los 17, sí que he comprobado lo que María Fox expone. Recuerdo el caso de Paloma, tenía 4 años cuando llegó a Danzar; para ese entonces una de las tantas preocupaciones que tenía su mamá era que su hija permitía que su prima, otra niña de su misma edad, siempre estuviera aceptando lo que ella le decía sin objetar y sin poner ningún límite. Pasados unos meses de intervención asistiendo una vez por semana a su sesión de psicología y también una vez por semana a su sesión de Ballet, donde se encontraba con niñas y niños mayores y menores que ella, empezó a adquirir seguridad de sí misma, a expresar sus pensamientos y sus deseos a establecer límites. Después de 6 meses de proceso hace su primera presentación en teatro participando en la obra "La Cenicienta", una obra que integraba Danza y en algunas escenas el Teatro. En ésta hizo reír a todos los asistentes. De esta manera, el proceso con Paloma evidencia la manera como intervenimos en Danzar para que niñas, niños y adolescentes mejoren la relación consigo mismos y con su entorno.



El proceso se da primero desde sí misma a través de las sesiones de psicología donde puede hablar de ella y en las sesiones de Ballet donde empieza a reconocer su cuerpo mirándose al espejo. Cuando siente que está lista puede danzar con los otros niños, para finalmente danzar para que otros vean sus avances. Éste es un proceso en el que los niños tienen muchos logros, primero a nivel personal y luego a nivel social, es decir, en relación con su familia, con sus pares, niños mayores que ella, adultos, etc.

Teniendo en cuenta todo lo anterior puede decirse que en Danzar los niños hacen un proceso muy completo: desde la psicología a través de la verbalización, de expresar sus ideas, emociones, experiencias, etc. y desde la danza a través del cuerpo y el movimiento conectándolos éstos con la música, lo que hace que los avances se den de manera más rápida. En Conclusión, estas dos disciplinas, tanto la Psicología como la Danza le permiten al niño hacer un proceso inicialmente desde su ser para luego de estar bien consigo, hacer una mejor relación con los otros.

Hoy Paloma, lleva dos años en Danzar, ahora solo pertenece a la escuela de Danza, encontró en ésta un gran gusto y se dio cuenta a través del tiempo de la habilidad que tiene con su cuerpo. Es segura de sí misma, la relación con su prima y niñas de su edad es distinta: expone su punto de vista, sus deseos y establece límites...

Por todo esto, DANZAR recomienda que niñas, niños y adolescentes inicien procesos de intervención psicológicos, usando la Danza como complemento.



Escrito por: Sandra Rueda

Psicóloga

Especialista en Neuropsicología Infantil


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